• Contribuimos a un mundo sin pobreza a través de la educación

Por qué existimos

770 millones

Más de 770 millones de personas en el mundo carecen de alfabetización básica, la mayoría son mujeres. Las investigaciones demuestran que las niñas y las mujeres de muchas partes del mundo se encuentran con diferentes tipos de estructuras discriminatorias a edades tempranas y en diferentes ámbitos, dentro de sus propias familias, en la sociedad que las rodea y en la educación.

Esta discriminación se pone de manifiesto en el hecho de que las niñas siguen siendo las menos propensas a ir a la escuela y que están sobrerrepresentadas en lo que respecta al abandono en los primeros años escolares, a menudo relacionado con los embarazos no deseados, el matrimonio, las tradiciones y la pobreza.

Las dificultades que existen para reducir la desigualdad de las mujeres en relación con el acceso a la educación hacen que esta educación deba ser repensada y cambiada para que más mujeres puedan participar en ella (Unesco, 2016).

Por lo tanto, hay muchos factores que hacen que estas niñas y mujeres nunca tengan la oportunidad de educarse; los roles y estructuras tradicionales de género que limitan las opciones de vida de las niñas y mujeres para cuidar del hogar y la familia, pero que también las obligan a trabajar duro para sostener a sus familias, lo que limita la posibilidad de participar en la educación de la manera tradicional, donde la asistencia es obligatoria y donde la jornada escolar es larga, tanto en horas como en años.

Tener la oportunidad de desarrollar una alfabetización básica es, según la UNESCO, una palanca de acceso a la sociedad, para poder conseguir un trabajo, empoderarse y participar en la sociedad en la que se vive. Cuando las mujeres tienen la oportunidad de aprender a leer y escribir, la salud de las mujeres y de sus hijos aumenta, la mortalidad infantil disminuye.

También existe una relación entre la alfabetización de las mujeres y el aumento de la participación de sus hijos en las escuelas, así como en la reducción de la pobreza en las familias y en los hogares de las mujeres (Unesco, 2016).

Olinda Silva Díaz

Cajamarca

Para mí no hubo las posibilidades, mis papás no quisieron que estudie, aunque yo lo hubiese querido, pero como dicen, en ese tiempo ordenaban los papás. Pero ya pasamos de ese tiempo, ahora gracias a FOCUS aprendemos a hacer muchas cosas y puedo salir adelante.

A mí me motivo la profesora July de Incawasi donde suelo ir, me apunté al programa de alfabetización y cuando vino la pandemia le pregunté si podía prestarme la tablet para llevarla a mi casa para seguir aprendiendo.

Es muy importante estudiar en casa, porque usas el tiempo que tienes libre, quizás media horita, una horita, dejas de hacer tus cositas y empiezas a agarrar la tablet, y allí te pasas el tiempo. Así muy fácil porque ya no estamos andando, ya no estamos yéndonos... Trabajo con la tablet 2 o 3 veces a la semana. A mí me apoyan mis hijos, los dos, mis hijos me han apoyado cuando los ejercicios han sido un poco más difíciles.

Antes solamente sabía escribir “casa”, ahora ya escribo mi nombre y varios nombrecitos y otras cosas muy importantes. FOCUS me ayuda mucho en matemáticas, conocer los números, conocer los billetes, las monedas, para dar vueltos... para que así no nos engañen también.

Luz Angélica Cusquisivan Céspedes

La Libertad

Solo estudié hasta el 3er grado de primaria porque mi papá no tenía dinero para poder seguir mis estudios.

Quiero aprender un poco más, recordar las clases que no he aprendido y así poder enseñarles mucho más a mis hijos. Con la tablet lo que más he aprendido es la suma, la resta, las multiplicaciones y muchas cositas que están allí, de aprender a manejar la tablet. También me gustan todas las clases ahí, de la cocina y de los negocios, ahí aprendo un poco más de los tejidos y otras cosas más, puedo leer los cuentos, todo eso.

Para mí es muy importante estudiar en mi casa, ahora con la enfermedad no quiero exponer a mi familia y no contagiarme.

Juliana Diaz Alvarado

La Libertad

No estudié porque yo vengo desde el campo, fui una familia de bajos recursos y fuimos muchos hermanitos de lo cual no tuve la oportunidad de estudiar porque tenía que trabajar duro desde mi juventud, mi niñez, hasta hoy que lo estoy haciendo.

Para mí es muy valioso poder obtener esta tablet que nos han dado para aprender muchas cosas que ya estaban olvidadas, que ya no recordaba, por parte de las palabras, de las consonantes, de la suma, por trabajo que tenía duro diario. Porque soy madre soltera y tengo que trabajar duro, y ese es el motivo que me impulsa a querer aprender más, porque en los colegios tenemos, en las escuelas tenemos reuniones de nuestros niños y a veces no sabemos que hablar ni que opinar y a mí me motiva de mucho para yo poder aprender.

Es muy importante que desde casa podemos estudiar y a la hora que tenemos tiempito, no es estar obligatorio a la hora, sino a la hora que podamos, porque tenemos que trabajar a veces, ¿no?, pero hay momentos que tenemos unas horitas y ahí lo podemos trabajar, estudiar para aprender.

Bueno a mí me gusta mucho el crucigrama, porque ahí me motivaban a las palabras que no entendía y que tampoco podía escribirlo, y que he podido aprender a través de ALA, preguntarle; y también que la señorita Yesenia de Dispurse, ella me hacía entender, comprender, sobre todo me explicaba, y doy gracias a la Fundación Dispurse.

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Más de 770 millones de personas en el mundo carecen de alfabetización básica, de ellos la mayoría son mujeres. Esta dura realidad es la que Dispurse quiere cambiar. Apóyanos y participa en la lucha por el derecho a la educación de todos y todas!