Dispurse Focus

El desarrollo se realiza en función de las necesidades de los participantes

«Partiendo de las premisas, el entorno y el día a día de los participantes resulta más sencillo apoyarles en el desarrollo, en primera instancia, de una alfabetización básica para, en el siguiente nivel, alcanzar una alfabetización funcional».

Me reúno con Beatrice Johansson, gestora de proyecto y coordinadora de desarrollo de la aplicación de Dispurse.

- ¡Hola, Beatrice! ¿Cuál es la misión de ustedes en lo que respecta al desarrollo de la aplicación?
- Nuestra misión consiste en el desarrollo continuado de la pedagogía y de la metodología de Dispurse a través de un análisis de la situación, estudios propios y la interacción con expertos en la materia al objeto de generar avances mensurables y conocimientos contrastados.



- ¿Qué nos puedes contar sobre ti misma y tu trayectoria profesional?
- Soy pedagoga y tengo el título de maestra de Ciencias Sociales, Historia y Sueco como Segundo Idioma. He cursado estudios sobre alfabetización en la Universidad de Gotemburgo y poseo también el grado de gestora de proyectos de la IHM Business School. Tengo dos hijos con mi pareja y vivimos en Öckerö, una isla del archipiélago norte de Gotemburgo.

- ¿Cuánto tiempo has estado en Dispurse?
- Llevo implicada en el proyecto desde sus inicios en otoño de 2011.

- En el pasado ejerciste de maestra y sigues obviamente desempeñándote en el mundo de la pedagogía, si bien con un enfoque completamente distinto respecto a la enseñanza dirigida por un docente. ¿Por qué motivo decidiste comenzar a trabajar con Dispurse?
- Fueron varios. Todo comenzó en realidad cuando Dispurse me preguntó si quería colaborar en un estudio preliminar durante mi baja por maternidad. Dicho estudio se debía a la decisión de Dispurse de desarrollar una aplicación para proporcionar a los usuarios conocimientos básicos sobre lectura, escritura y cálculo.

- ¿No existían ya varias aplicaciones de ese tipo? 
- Sí, ya había un gran número de ellas, pero faltaban, y todavía faltan, aplicaciones que enseñen a personas adultas a leer, escribir y realizar cálculos sencillos desde cero y sin el apoyo de ningún maestro o monitor. Nuestro grupo objetivo son jóvenes y adultos de zonas desfavorecidas que, por distintos motivos, carecen de conocimientos básicos en estas áreas. 

- Supongo que dichos condicionamientos implican una serie de retos...
- Efectivamente. Los desafíos son múltiples. Uno de los principales es el uso que hacemos de la tableta electrónica como herramienta de aprendizaje. Para muchos de nuestros alumnos, las tabletas y el mundo digital suponen algo inaccesible y su experiencia en el manejo de estas es muy limitada, o incluso nula. Otro de los retos es la escasez de docentes, una de las razones precisamente que nos han llevado a diseñar nuestra formación para que funcione sin necesidad del apoyo de maestros. Una parte de nuestros estudiantes viven aislados, sin acceso a docentes. Además, muchos de ellos se ven obligados a trabajar, lo que impide su escolarización formal. La gran cuestión para nosotros ha sido cómo poder acceder a ellos. Nuestra respuesta ha consistido en el desarrollo de una formación que no presupone la disponibilidad de maestros y que nuestros estudiantes pueden cursar de acuerdo a sus condiciones, es decir, una enseñanza personalizada.


La aplicación ha sido probada durante 4 años por 400 alumnos en 4 países

- ¿Cómo se lleva a cabo la labor de desarrollo, cuáles son sus prioridades y cómo calibran las mejoras y el efecto obtenidos?
R: Hemos ensayado nuestra app de enseñanza durante cuatro años con 400 alumnos de Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Durante este tiempo hemos recabado de forma continuada las opiniones de nuestros usuarios, ajustando el contenido de la aplicación en consecuencia.

- ¿Cómo han escogido a los participantes?
- Nuestro grupo objetivo son jóvenes y adultos de zonas desfavorecidas que, por distintos motivos, carecen de conocimientos básicos en materia de lectura, escritura y realización de cálculos. Nuestros grupos de prueba estaban compuestos básicamente por mujeres que no han tenido la oportunidad de ser escolarizadas. No tardamos en advertir que las mujeres suelen asumir toda la responsabilidad sobre los niños, por lo que optamos también por incluir a estos en nuestros grupos. Ese es el motivo de la presencia de menores en nuestros grupos, lo cual, afortunadamente, ha arrojado buenos resultados. 

- ¿Cómo garantizan que sus alumnos puedan acceder a la aplicación, a recursos y dispositivos informáticos y a wifi?
- Nuestra aplicación, que se llama Focus, es un material didáctico que permite al usuario aprender a leer, escribir y realizar cálculos a un nivel básico. El programa ha sido desarrollado para su uso en tabletas y teléfonos inteligentes, también conocidos como smartphones. En los proyectos piloto se ha distribuido a cada uno de los alumnos una tableta con la aplicación descargada. Naturalmente, la realimentación de datos resulta esencial para avanzar en el trabajo de desarrollo. En aquellos lugares donde el wifi constituye un bien escaso recurrimos a monitores locales que recogen periódicamente las tabletas para desplazarse luego a una localidad con acceso a internet.

- ¿Cómo se desarrolla este proceso cuando deciden apostar por una zona concreta? 
- Por una parte, enviamos periódicamente a empleados nuestros a estos países y, por la otra, colaboramos con otras ONG que actúan a nivel regional y que conocen bien las necesidades existentes. Como es natural, interactuamos y tratamos de ayudarnos mutuamente para destinar las iniciativas adonde puedan resultar más beneficiosas. Luego, una vez que hemos tomado la decisión, recurrimos siempre a alguna persona con vinculación en esa región que pueda ejercer de monitora y coordinadora.

- Has mencionado como objetivo que las futuras versiones de la herramienta ayuden a los participantes a desarrollar una alfabetización funcional. ¿Podrías aclarar ese concepto?
- Nos enfrentamos a un gran reto, puesto que en varias de las zonas que usan el programa, este debe emplearse sin un maestro y con una herramienta de aprendizaje nueva para muchos: la tableta. Se trata de una labor complicada en todos los aspectos. 

Simplificando, podría afirmarse que la alfabetización funcional implica el desarrollo de la capacidad de leer y escribir para enfrentarte al día a día y desenvolverte en la sociedad donde vives. La Unesco define dicho concepto como sigue: «Una persona es alfabetizada funcional si puede participar en todas aquellas actividades que requieren de alfabetización para el funcionamiento efectivo de su grupo y su comunidad y para permitirle también el uso continuado de la lectura, la escritura y el cálculo en pro del desarrollo propio y de su comunidad».

- ¿Cómo se aseguran de incluir un contenido adecuado en la labor de desarrollo?
- Nuestra premisa ha sido la creación de una formación que estuviera basada, en la medida de lo posible, en las necesidades de nuestros usuarios. Ello nos exige mucho en tanto que desarrolladores de una formación por medio de una aplicación y sin el apoyo de profesorado. A tal fin hemos realizado reiteradas visitas a nuestros grupos y accedido mediante informes a sus planteamientos e ideas en relación al contenido de la aplicación. Se trata de una formación con una metodología única, al ser de tipo personalizado para poder usarla sin el respaldo de docentes. El sistema detecta en todo momento el nivel de conocimientos del usuario, adaptando en consecuencia la enseñanza. 

El contexto sociocultural incide sobre el desarrollo

 

- ¿Puedes ofrecernos ejemplos de reacciones que han influido en el desarrollo? 
- Durante los años de ensayo de la aplicación hemos recibido opiniones sobre las áreas con las que desean trabajar los usuarios, según sus requerimientos. Por ejemplo, nos hemos basado en la necesidad de estos en lo que concierne a la capacidad de escribir su propio nombre, el significado de su firma, la calculadora –que muchos de los usuarios tienen, pero cuyo manejo les puede resultar difícil– o su necesidad de redactar. Otra muestra de ello es la inclusión de fábulas para participantes que desean aprender a leer cuentos bien conocidos que solo han escuchado en forma oral y que ahora desean poder leer por sí mismos a sus familiares. Ahora la aplicación contiene también, por ejemplo, crucigramas.

Una ventaja adicional es que nuestra formación proporciona a los usuarios la posibilidad añadida de aprender a manejar una tableta o de escribir con un teclado. Dichas aptitudes contribuyen asimismo a que puedan acceder a la información de internet en un mundo cada vez más digital.

- ¿En qué metodología se fundamenta la labor de desarrollo?
- El programa se estructura en torno a lo que llamamos «árboles». Un árbol es un denominador común de áreas de trabajo, que en la aplicación se representan mediante distintos símbolos visuales. Hemos optado por basar la primera parte de nuestra formación en el método sonoro o «sintético». Recurrimos al mismo por las condiciones imperantes, es decir, la falta de certeza sobre la disponibilidad de maestros y la posibilidad de realizar la formación dondequiera que te encuentres en tu nivel de lectura y escritura. Ello nos obliga a brindar a todos una base sobre la que apoyarse antes de echar mano al método analítico, el cual aparece sobre todo en el árbol de la comprensión de textos, o «árbol del conocimiento».

La idea consiste en aunar, según la tarea, el método sintético y el analítico a través de nuestra formación, centrándonos de inicio en el método sintético y reduciendo este gradualmente en favor del analítico. Consideramos que la combinación de ambos métodos de alfabetización supone la mejor opción teniendo en cuenta nuestros condicionamientos.

- ¿Miden el resultado de cada uno de los módulos y ejercicios? 
R: Por supuesto. La recogida de datos en busca de nuevos y más eficaces modos de aprendizaje constituye una parte esencial de nuestro trabajo. La aplicación efectúa un seguimiento de nuestros usuarios a través de la formación y detecta por medio de pruebas diagnósticas integradas los elementos que el alumno necesita desarrollar o ya domina. La aplicación va adaptándose a través de este análisis, dirigiendo al alumno a ejercicios apropiados en función de sus áreas a mejorar. Es decir, la enseñanza variará según el estudiante.

El monitor puede supervisar a cada alumno a través de nuestra herramienta administrativa, que permite comprobar su progreso específico. Dicha herramienta contribuye al sencillo seguimiento de los estudiantes por parte del monitor.

Una rápida realimentación a nivel central

- ¿Cómo se comunica la evolución del alumno específico al no disponer de un maestro que pueda proporcionar una realimentación matizada? 
- 5 estrellas. Si el estudiante falla con un ejercicio o no llega a dominar el tema, se le anima a practicar e intentarlo de nuevo. Los ejercicios pueden realizarse un número indefinido de veces. Solo se registrará la nota más alta. 

- ¿Con qué nivel se corresponde la consecución del programa?
- Puede afirmarse que el programa Focus equivale a los tres primeros años de educación básica en términos de lectura, escritura y cálculo. Nuestro objetivo es que, tras superar el programa, un mayor número de personas sea capaz de leer y escribir textos sencillos y que conozca y pueda realizar las cuatro operaciones aritméticas.

- ¿Obtienen los participantes algún diploma que, más allá del logro concreto, pueda validarse en términos de conocimientos adquiridos? 
- Ahora que nuestra aplicación está lista para su lanzamiento a gran escala, obviamente, resulta fundamental para Dispurse que la formación concite un alto nivel de confianza. Aunque nuestros propios estudios evidencian unos excelentes resultados, hemos iniciado una colaboración con la Pontificia Universidad Católica del Perú, en Lima, la cual en verano de 2017 efectuará un estudio que, con suerte, nos otorgará un «sello» dentro de esta modalidad educativa completamente desconocida para muchas personas.

La meta: 25.000 alumnos en 2020

- Pero suponemos que esto no se queda aquí. ¿Cuáles son los objetivos principales de cara al futuro?
El hecho de que la aplicación ya haya sido ensayada y esté lista para su producción a pleno rendimiento supone un importante objetivo parcial, pero, por supuesto, la iremos mejorando continuamente para que su contenido promueva una alfabetización funcional. Ahora nos atrevemos a fijarnos objetivos audaces y tenemos nuestra vista puesta en los 25.000 participantes para el año 2020. También estamos estudiando la manera de acceder a usuarios en más países e idiomas.

Sin duda imponente, pero ¿cómo lo logran desde el punto de vista económico y práctico? Ello no implica solo la descarga de una aplicación, sino también tabletas, smartphones, monitores, procesos de selección y muchas cosas más.
- Así es. Con estos volúmenes, Dispurse se verá obligada a buscar ayuda en distintos sitios, de parte de empresas, y también, a largo plazo, de particulares que deseen apoyar económicamente a pequeña escala.

Ha sido muy interesante hablar contigo, Beatrice. Será apasionante observar la evolución. ¡Mucha suerte con tu trabajo futuro!
- ¡Gracias!

¡Gracias por compartir!

Así podrá usted ayudar también a que otras personas aprendan a leer, escribir y contar.