Una columna de opinión de Ann-Britt Johansson

Educación – una responsabilidad compartida

Educación es un concepto amplio que implica todo desde educación tradicional en un aula hasta la educación cuando una persona enseña un labor o artesanía a otro. En ese sentido, educación no es solamente ABC o un curso en la universidad. La educación está en curso en todas partes, de diferentes maneras, todo el tiempo.

Perú es un país maravilloso que tiene todos los medios para trabajar hacia una sociedad sostenible, pero para que esto suceda, todos debemos asumir la responsabilidad. La realidad es que cerca de 1.5[1] millones de adultos en Perú no saben leer y escribir y más de 8[2]millones no han terminado la secundaria. Atrás de estas cifras se esconden muchas más personas que carecen del conocimiento básicos como leer y escribir.

En la Fundación Dispurse trabajamos con algo llamado enfoque sistémico, en términos resumidos trata de que consideramos que una sociedad sostenible se construye a partir de una educación que pueda contribuir al desarrollo dentro de todas las áreas que son vitales para crear una sociedad sostenible. No solo enseñamos a leer, escribir y contar, sino que también nos enfocamos en colaborar, educar y vincular a actores importantes en diversas áreas socialmente útiles, como agua, tecnología, cultura y economía para crear comunidades donde nuestros estudiantes puedan hacer realidad sus sueños.

Esto me lleva al otro concepto, responsabilidad. En Perú hay una diversidad enorme, y la población vive en sociedades diferentes, desde la dimensión cultural, social y económica. Es nuestra responsabilidad de no dejar a nuestros alumnos después de enseñarlos a leer, y escribir, sino quedarnos y trabajar para que la sociedad y los gobernantes tengan herramientas, a través de la educación, para cuidar a sus ciudadanos de una manera sostenible. Trabajar hacia una sociedad sostenible incluye la idea de que la sociedad solo puede desarrollarse si el desarrollo existe en varios niveles. Por lo tanto, cada líder en cada distrito debe asumir la responsabilidad de que los residentes tengan acceso a la educación.

Una sociedad con una población con acceso a educación pero que no tiene acceso a agua, no hace la diferencia. Sin embargo, una sociedad que ve como una responsabilidad compartida cuidar los recursos proporcionados, proteger el medioambiente para que todos los ciudadanos puedan obtener agua potable, garantizar que todas las personas puedan recibir atención y educación en la escuela es para nosotros una sociedad sostenible donde cada persona tiene la oportunidad de vivir su vida y tomar decisiones activas.

Actualmente tenemos aproximadamente 2000 estudiantes activos que, a través de nuestra aplicación Focus, aprenden a leer, escribir y contar. Mi fuerte convicción es que el conocimiento es poder y la educación es el camino hacia un mundo más sostenible, justo y tolerante.

Ann-Britt Johansson, Presidenta del consejo de administración de Dispurse.

[1] Encuesta Nacional de Hogares del INEI 2016

[2] Encuesta Nacional de Hogares ENAHO del INEI 2015